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DISTRIBUYE TU ESPACIO

Cocinas en paralelo, abiertas, en U, en L, con península… hay muchos tipos de cocina y cada uno de ellos se adapta a un estilo y unas necesidades diferentes.

 

Disfrutar de una cocina cómoda y funcional, que rentabilice al máximo los metros y permita reducir los desplazamientos, requiere de una óptima planificación de la superficie existente, lo que depende principalmente de la forma y el tamaño de la planta, pero también de las necesidades de sus usuarios. Descubre la mejor disposición de los elementos en cada caso personal.

 

La cocina es un ambiente que se reforma cada ciertos años, por lo que en el momento de acometer la obra es preciso tener muy en cuenta los requerimientos reales de las personas que la van a usar a diario. Solo así es posible convertirla en una estancia cómoda y funcional. Por ello, han de valorarse aspectos como la frecuencia de compra, el tipo de alimentación y el número de miembros de la familia, lo que resultará determinante para saber cuántos armarios se precisan, qué tipo de electrodomésticos son los más indicados o si es necesario crear un office. Sea cual sea la distribución elegida –con isla, península, en L, U, línea o paralelo– debe resultar práctica y disminuir los desplazamientos para hacer más fáciles las labores cotidianas.

 

Cocinas en paralelo: Es ideal en cocinas alargadas y en las que disponen de dos puertas de acceso enfrentadas entre sí, siempre que quede libre un espacio central de, al menos, 120 cm. Por lo general, las zonas de aguas y cocción se sitúan en un mismo plano de trabajo, mientras que la de almacenaje se coloca en el otro. Propuesta de Santos.

Cocinas abiertas: Los diseños con isla, península o en de un solo frente son los más indicados para cocinas que se integran en las zonas de día de la vivienda. Para conseguir un resultado más armónico y una integración total, opta por los mismos materiales e idéntico mobiliario, como en el espacio de Leicht que os mostramos.

Cocinas en U: Esta distribución es perfecta en cocinas de planta cuadrada. La que os mostramos en esta imagen es de Leroy Merlin y cuenta con módulos de almacenaje y una espaciosa encimera, saca el máximo partido al espacio existente al aprovechar tres de la paredes de la estancia, y ofrece una gran movilidad sin tener casi que desplazarse.

Cocina con distribución en línea: Es la solución básica en cocinas pequeñas (con un mínimo de 3,60 m para que sea funcional), como nos comentan desde la Asociación de Mobiliario de Cocina. Para no abigarrar la estancia se opta por muebles de tonos neutros y sin tirador, como se ha hecho en este ambiente, de Scavolini.

Cocinas con prácticas penínsulas: Esta distribución resulta ideal en cocinas de planta rectangular y sin problemas de metros, como en este espacio de OB Cocinas. Las penínsulas ofrecen una amplia superficie de trabajo y una gran capacidad de almacenaje, actúan como separador visual entre áreas y pueden albergar un comedor de diario.

Cocinas dibujando una gran L: Adaptable a la mayoría de cocinas, pero especialmente a las de planta cuadrada y rectangular, es una de las más cómodas para trabajar al simplificar al máximo los desplazamientos, como se observa en este ambiente, de Antalia. Y cuenta con suficiente espacio para instalar un office.

Con isla central de trabajo: Las islas precisan de espacios amplios y preferentemente de planta cuadrada o rectangular. Su variedad de tamaños permiten instalarlas en muchas cocinas, siempre que a su alrededor la circulación sea fluida. Pueden incorporar las zonas de aguas y cocción –como en esta de Mobalco– y, prolongando la encimera, hacer también las veces de comedor.

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